¿Por qué el “Deporte Ciencia”?

Continuando con la temática de introducción al ajedrez, presentamos una entrada bastante interesante referente al “pseudónimo” que ha adoptado el juego de estrategia a lo largo de su historia: “el deporte ciencia”.

Llegado a este punto comenzamos a dilucidar la concepción del ajedrez desde un enfoque un poco más profundo. Más allá de considerarse un deporte de alta competencia, el ajedrez es reconocido como “el deporte ciencia”, y es que todas las prestaciones con las que cuenta esta disciplina se adaptan perfectamente al campo científico. En esta sección y en la siguiente veremos cómo intervienen los procesos científicos en la práctica del ajedrez y cómo el ajedrez ha contribuido de manera significativa en las distintas ramas de la ciencia.

El ajedrez es visto como una ciencia, pues en éste se hace uso del “método científico”. Analizando en detalle estas palabras, vemos que “método” deriva del latín “methodus” que significa “camino” o “el camino a seguir”. Éste hace referencia al medio que se emplea para lograr algo o alcanzar una determinada meta. Por su parte, la palabra “científico” hace alusión al adjetivo que describe todo lo relacionado con la ciencia, siendo esta el conjunto de técnicas y procedimientos empleados para producir conocimiento. Por tanto, el método científico son aquellas etapas que se han de recorrer para obtener conocimiento valido desde la perspectiva científica.

Atendiendo estas consideraciones, podemos afirmar de manera definitiva que el ajedrez basa su esencia en conocimiento relacionado con la ciencia; el mejoramiento de las estrategias y técnicas del juego está vinculado con prolíficos estudios que datan varios siglos de progreso.

Un esquema bastante intuitivo que nos ayuda a comprender como se relaciona el método científico y el ajedrez es el que se ilustra en la figura siguiente:

Este esquema es válido tanto para el proceso de pensamiento de un ajedrecista como para el entrenamiento y desarrollo de nuevas formas de juego.

Para el caso de una partida disputada entre dos contendientes, el cálculo, el análisis, la síntesis y la hipótesis son engranajes que promueven la producción de jugadas.


Tras la observación de una determinada posición en el tablero, el ajedrecista comienza un proceso de valoración, en la cual detalla los aspectos objetivos que describen a la posición dada y procede a sopesarlos como si fuese una medición.

Luego, continúa con un proceso de raciocinio y comparación lógica, con lo cual calcula los movimientos posibles, bien sea de una o varias piezas anticipando sus posibles movimientos, unas 5, 6, 7 jugadas o más allá de la posición actual (tanto las de él como las de su rival). Seguidamente, analiza todas estas posibilidades descartando aquellas que no le convenga, para luego sintetizar toda esta información y finalmente plantear las hipótesis que atañen a la posición observada. Luego de todas estas etapas el ajedrecista está en condición de realizar su jugada, con lo cual someterá a prueba sus hipótesis.

Además, otro de los aspectos que le dan al ajedrez una naturaleza de ciencia es la teoría ajedrecista. Desde la fundación del ajedrez moderno hace más de 500 años, han sido muchas las partidas disputadas, así como posiciones particulares de aperturas, medio juego o final; secuencias de jugadas, problemas artísticos o reales que han sido descubiertos y/o inventados.

Algunos de estos conocimientos han sufrido importantes transformaciones, sobre todo a nivel de aperturas (como el “Gambito de Rey”), razón por la cual son constantemente sometidos a verificación en la práctica, a fin de descubrir refutaciones o novedades que puedan actualizar el estatus de la teoría, todo lo cual generalmente contribuye a mejorar la preparación de un jugador.


También hay conocimientos estructurados como modelos teóricos o aproximaciones, que suelen aplicar durante la fase de mediojuego, y usualmente dictan a grande rasgos, los principios que deben regir en la evaluación de una posición, en el planteamiento estratégico y la ejecución táctica. Ejemplos de estos se encuentran en los estilos de juegos de distintas escuelas, como la romántica, la clásica, la postmoderna, la dinámica, etc.

Pero también hay otros conocimientos que permanecen inmutables, cuáles leyes universales, tales como algunas reglas de finales como la “regla del cuadrado” considerada siempre un axioma, aunque también hay algunas conocimientos de finales que han sido falsados y corregidos con el devenir histórico.

¿Y tú que opinas al respecto?, ¿consideras que el ajedrez es ciencia?

En la siguiente entrada veremos algunas aplicaciones practicas que el ajedrez ha tenido en distintos campos.

1 comentario en “¿Por qué el “Deporte Ciencia”?”

  1. El hombre bueno no teme no teme a la oscuridad

    nena frotame con vib vaporu como me hacia mama

    y dormido me olvido de mi identidad

Los comentarios están cerrados.