El Ajedrez como clave para mejorar la Planificación de Vida

Muchas personas suelen contar con la mayor de las facilidades para llevar a cabo distintas tareas o proyectos que se han propuesto en un determinado punto de sus vidas, por otra parte, hay quienes carecen de la debida organización para poner en marcha sus ideas, en cualquier caso, un factor determinante que te ayudará a sumar puntos de cara a tu “éxito” y a poder plantear mejor esos grandiosos planes que tienes en mente es el uso de una adecuada estrategia. 

El ajedrez es por excelencia el deporte que contribuye en gran medida a mejorar el proceso del pensamiento, por tanto, este fortalece los aspectos relativos a la toma decisiones. En este y próximos artículos estaremos exponiendo de manera sistemática los beneficios que el deporte ciencia puede aportar a tu desarrollo personal. 

En principio el ajedrez es un “juego”, esta concepción obedece a un criterio un tanto simplista, sin embargo, en el desarrollo de este texto veremos como este “juego” obedece a consideraciones más complejas.  

El ajedrez es jugado entre dos personas, es una contienda que da lugar a un planteamiento estratégico promovido por cada una de las partes inmersas en el cual cada jugador exhibirá decisiones racionales que buscarán doblegar las ideas de su contrario. Concretamente, el objetivo del ajedrez es “dar jaquemate” al rey de nuestro rival. 

El “campo de batalla” donde se desencadena toda la acción lleva el nombre de “tablero”. Éste es un cuadrilátero de dimensiones 8×8, posee 64 casillas en total de las cuales 32 son de color claro y 32 de color oscuro. En concordancia con lo anterior, se definen las “piezas”, estas son las figuras que dan vida al ajedrez. Básicamente, son las herramientas con las que cuenta cada individuo para llevar a cabo todo el desarrollo del juego. Estas se encuentran desplazándose dentro del tablero y obedecen a una forma específica que define su movimiento. Cada bando cuenta con un total de 16 piezas: un (01) rey, una (01) dama (inadecuadamente llamada “reina”), dos (02) torres, dos (02) alfiles, dos (02) caballos y ocho (08) peones. 

Estos serían los aspectos más básicos del juego, pero… 

¿Cómo me ayuda esto en mi día a día? 

Pues la verdad es que los beneficios son numerosos y para entrar un poco más en detalle veamos los siguientes apartados:  

El Juego y la Disciplina Deportiva 

Definitivamente el ajedrez es un deporte, pese a algunos estereotipos que se han pintado en la sociedad en general. Esta disciplina encierra consigo aspectos fundamentales que lo clasifican como deporte en todos sus niveles. Atendiendo las definiciones que plantea la Real Academia Española (RAE) tenemos que el deporte es: 

  1. Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas. 

  1. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre. 

Para quienes practican el ajedrez con relativa seriedad sabrán que todas esas cualidades que se mencionan están presentes en el juego. Si lo comparamos con el fútbol, unos de los deportes más populares (si acaso no el más popular), vemos que la presencia de la estrategia, la táctica son fundamentos claves para desempeñar efectivamente nuestro juego. 

Además, debemos considerar ciertas normas o reglas que delimitan al deporte propiamente dicho, para el caso de un atleta (ajedrecista) que lleve una carrera profesional y de alta competencia, deberá estar en constante entrenamiento pues las exigencias de cada partida ameritan una preparación técnica especializada, sin mencionar que para poder rendir eficazmente la persona debe contar con una condición física apropiada. Por tanto, el ajedrez encaja perfectamente con el dicho: “cuerpo sano y mente sana” y lo mejor del caso es que no hace falta ser el campeón mundial o un profesional sujeto a una rigurosa preparación para gozar de los beneficios que el ajedrez promueve. Este deporte puede ser practicado por simple afición o a modo de “terapia” en cualquier caso la persona desarrollará de manera efectiva esa agilidad mental deseada que le ayudará a desempeñar otras actividades de su quehacer diario. 

A continuación, se describe otro de los pilares inmersos que complementan al ajedrez, concretamente, la escritura de las partidas. La concentración y la escritura van de la mano, en el caso del ajedrez se utiliza un código para poder realizar los registros pertinentes, este proceso de “escritura” y posterior “lectura” contribuye a que el individuo ejercite su capacidad para codificar y decodificar un lenguaje abstracto . 

La notación algebraica 

Uno de los aspectos claves y que ha potenciado el desarrollo del ajedrez a lo largo de los años ha sido la “notación” de las partidas que se producen constantemente. Al igual que en otras disciplinas y ramas de la ciencia, como por ejemplo, la física y la química, donde existen registros de experimentos que han sido realizados previamente y cuya recreación de los procedimientos implicados permiten obtener los resultados esperados, bien sea con el fin de visualizar o aprender de algún fenómeno, en ajedrez se cuenta con un sistema de registro de partidas que permite reproducir cada juego en cualquier lugar del mundo con la finalidad de obtener algún aprendizaje a partir de los movimientos de los jugadores. 

De lo anteriormente dicho, cabe resaltar que este sistema de registro ha ido evolucionando con el pasar de los años y que el modelo que predomina en la actualidad es el: “sistema de notación algebraica” o simplemente “notación algebraica”. Este modo de anotación se basa en un sistema de coordenadas presente en el tablero. A continuación, se detalla este sistema: 

El tablero de ajedrez está compuesto por 64 casillas -como ya se mencionó-. Cada uno de los escaques se representa por una letra y un número, siendo un escaque o casilla la intercepción de una fila y una columna. 

Las columnas se identifican con letras (“a”, “b”, “c”, “d”, “e”, “f”, “g”, “h”) y las filas con números (“1”, “2”, “3”, “4”, “5”, “6”, “7”, “8”), por tanto, para referirnos a una casilla ubicamos la fila y la columna que converjan para el caso en que se requiera. 

Para referirnos a una pieza basta con escribir su inicial en mayúscula. Para el caso del rey escribimos “R”, la dama “D”, torre “T”, el alfil “D”, el caballo “C” y para el peón sólo hace falta escribir la casilla hacia donde se desplace. Si queremos llevar nuestro rey a la casilla c5 escribimos Rc5. 

En los campeonatos de alta competición es obligatorio anotar la partida de principio a fin (modalidad estándar) y para ello a cada jugador se le facilita una planilla con un formato adecuado que le permite anotar los datos del juego y cada una de las jugadas de la partida. 

Muy bien estimados lectores, por ahora hemos visto a modo de introducción los aspectos más relevantes del ajedrez, por supuesto aún queda mucha tela que cortar y esperamos que nos sigan acompañaba en los próximos artículos. 

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sawko
Admin
sawko
1 Año

Excelente artículo

Última edición hace 1 Año por sawko
hola buenas
hola buenas
1 Año

hey que pasa

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